Verónica Salgado y Capricho: Fragancias que puedes saborear

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¿Quién no ha probado alguna vez un vino mientras un catador más o menos entendido sugería a qué debía oler y saber? ¿Quién no ha puesto cara de circunstancias porque no conseguía distinguir matices? ¿A quién no le ha defraudado un vino con un especial aroma que luego no se repetía al saborearlo? Pues hoy os hablaré justamente de lo contrario.

Verónica Salgado y Verónica Salgado Capricho: dos vinazos D.O. Ribera del Duero de la Bodega Ascensión Repiso Bocos. Su intenso sabor y su complejo aroma los hacen inconfundibles. Vinos con cuerpo que exaltan todos los matices de la uva con una fragancia que perdura en el recuerdo y un sabor persistente en boca. Saben a lo que huelen. Tintos fuera de lo común que no hace falta entender: solo deleitar.

¿Cómo se consiguen unos vinos tan especiales? Con mucho amor por las viñas y el buen vino heredados desde hace cuatro generaciones. Verónica Salgado es la enóloga a cargo de esta bodega. Es la primera de la familia con estudios universitarios de Enología que complementan la larga experiencia familiar con el mundo del vino: fue su bisabuelo quien plantó las primeras viñas.

familia repiso

Una producción limitada a quince mil botellas anuales garantiza la mejor calidad. Los vinos se elaboran exclusivamente con uvas de viñedos propios. Cada vino procede de un pago distinto que le imprime su propia seña de identidad. Unas uvas muy mimadas desde la viña a la botella para exprimir toda su riqueza sensorial.

Verónica Salgado es el joven roble aunque de joven tiene poco: seis meses de crianza en barrica y doce en botella. Color violáceo con aromas de frutos rojos silvestres con notas de vainilla, tofe y canela. De entrada, sabe a cerezas y frambuesas, después a especias con notas de café tostado.

Verónica Salgado Capricho es el crianza, pero sería más apropiado decir semi-reserva ya que tiene doce meses de crianza en barrica y otros veinticuatro en botella. Color rojo cardenal con aromas a fruta negra madura con notas especiadas entre las que destacan los tostados y la pimienta negra con un toque balsámico. El sabor es de frutas confitadas con regaliz, especias, café e hierbas silvestres.

¿Se puede ir más allá cuando se ha logrado la perfección? Si, su nombre es Verónica Salgado Viña Vieja. Procede de un pago muy especial. Es una  viña vieja en vaso que produce poca cantidad de uvas lo que hace que madure fácilmente. El abuelo de Verónica lo plantó hace 63 años cuando nació su madre. Es un vino de larga crianza, con cuatro años entre barrica y botella: una delicia.

Ahora, olvida lo que has leído. Pruébalos y juzga tú mismo. Y si pasas por Pesquera de Duero, no te olvides de visitar la bodega: Ascensión o Verónica te  atenderán de maravilla.

Verónica Salgado: vinos para disfrutar con los cinco sentidos. ¿A qué esperas para darte un placer?

verónica                                                  Barriles

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