La Candela, Valdemorillo: la sencillez convertida en arte.

La Candela, Valdemorillo

La Candela, Valdemorillo

En estos tiempos en los que parece que todo está inventado y más en la cocina resulta grato encontrar artistas que son capaces de darle una vuelta de tuerca a este asunto tan necesario como el comer.

Sami en los fogones y Sión en la sala, junto con un equipo exquisitamente elegido, son los autores de un nuevo y sugerente rincón gastronómico escondido en Valdemorillo, un pueblecito del norte de Madrid.

Un analista matemático que diseccionara este restaurante seguramente no encontraría esa brillantez sutil cosida en las entretelas de La Candela. Ese encanto que, más allá de la singularidad de cada pieza, surge del equilibrio del grupo. La base de su cocina y de la decoración son elementos sencillos de toda la vida, delicadamente elegidos y ejecutados. En la cocina rabo de toro, pollo de corral, caballa, chipirón, panceta o chorizo. En la sala unas mesas de madera, papel de estraza a modo de mantel y la vajilla de la abuela con dibujos de animales y flores. Mesas suficientemente espaciadas y amplias. Muebles reciclados que nos invitan a reflexionar. Un entorno y un trato que te atrapan y hacen que el tiempo se detenga. Sonrisas y divertidos guiños en todo lo que te rodea.

langostino candela

Arte dentro y fuera de la cocina. Fuera, una cabeza de ciervo de cartón sobre una pared roja, un lienzo con un gran pez rojo sobre un muro de ladrillo visto, la sombra de un ciervo persiguiendo a unos pajarillos que vuelan por la escalera hacia la planta de arriba… Dentro, la magia surge de la unión de distintas tradiciones a través de elementos que realzan, actualizan y ponen en valor cada una de ellas: caballa escabechada con sunomomo de cítricos y kardadé, cañaillas y berberechos, wakame, pomelo y sorbete de lemon grass, albóndiga de rabo de toro con crema ligera de patata, un punto de teriyaki y fresa, niguiri de panceta con carabinero y espuma de carbonara al azafrán… Tapas en la planta de abajo, un menú corto y otro largo en la de arriba, posibilidad de maridaje. No-menús, como ellos los denominan, que cambian cada semana.

Aperitivo candela

La cocina es de fusión: está basada en productos y recetas tradicionales actualizados con toques orientales y nuevas combinaciones y texturas. La unión de sabores es sublime. Sami consigue dar protagonismo a cada uno de los productos del plato a la vez que al conjunto final. Materias primas de calidad en su punto exacto de cocción. Propuestas arriesgadas muy sensuales… Ver, oler, tocar, saborear, para acabar suspirando de satisfacción.

La carta de vinos es revolucionaria. ¿Qué no conozco ni uno solo de los vinos? Con el precio que tienen los vinos en los restaurantes, muchas veces la mejor opción es apostar sobre seguro. En este caso resulta un placer tirarse al vacío. Pocos vinos, escogidos en función de su singularidad, que son El novio perfecto (uno de ellos) para una cocina tan especial.

rabo candela          postre candela

Una experiencia fabulosa a un precio más que comestible. En La Candela arden todos los ingredientes de lo que se vislumbra como el futuro inmediato de los restaurantes creativos.

kebab candela                               candela dos

Arte incluso al terminar el plato. 

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Una respuesta a La Candela, Valdemorillo: la sencillez convertida en arte.

  1. Carmen dijo:

    La Candela ha cambiado de dirección: c/ Amnistía, 10 de Madrid. El teléfono sigue igual.

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